De vez en cuando conviene recordar que el ecosistema Odoo en España no lo construyó un solo actor: lo construyeron empresas de implantación que decidieron colaborar en el mismo terreno en el que competían. En 2013 le tocó a Domatix. Ese año organizamos las sextas Jornadas, las primeras que se presentaron con número romano, y lo hicimos en la Universitat Politècnica de València, en su escuela de informática.
Valencia, 2013: de asistente a organizador
Según la cronología de la AEOdoo (aeodoo.org/jornadas-odoo-espana), la sexta edición se celebró en 2013 en Valencia, en la UPV, organizada por Domatix, y estrenó la numeración romana que las jornadas mantienen desde entonces. Habíamos asistido a ediciones anteriores, e incluso patrocinado alguna, pero organizar es otra cosa: implica poner encima de la mesa tiempo, contactos y compromiso con una comunidad en la que crees.
Ese paso, de asistir a organizar, es el que recomendamos a cualquier empresa que quiera entender un ecosistema: se conoce de verdad un sector cuando ayudas a que ocurra, no cuando solo lo observas. Para nosotros fue también una declaración: Domatix no era una empresa más, era parte de la estructura que sostenía al software en España.
Qué buscábamos con aquella edición
Cuando organizas unas jornadas de ERP tienes que decidir qué quieres que la gente se lleve. Nuestra apuesta de 2013 fue la misma que mantenemos en cada proyecto: que el asistente saliera con criterio. Mostrar el software en acción, que los asistentes hablaran con implantadores y con usuarios, y que las preguntas difíciles, costes reales, mantenimiento, migración, tuvieran respuesta honesta. Ese es el formato que luego se ha ido repitiendo, y del que todavía hoy hablamos cuando recomendamos a un cliente que asista a las Jornadas antes de decidir su ERP.
Organizar una edición también nos enseñó a valorar el trabajo invisible del ecosistema: la logística, las charlas que no se ven, los acuerdos entre empresas que compiten. Esa red de confianza es parte del valor que luego se traslada a cada proyecto de implantación.
De la UPV a hoy
Desde 2013 el ecosistema ha cambiado de escala: hay asociación profesional, cientos de profesionales en cada edición y una comunidad de desarrollo activa. Para nosotros, organizar aquella edición fue también la forma de afirmar algo que sigue guiando nuestro trabajo: una empresa de implantación debe mirar por la salud del ecosistema, no solo por su propia cartera. Es la misma lógica que aplicamos al asesorar a una pyme: a veces lo más honesto es decir que no necesita lo que le estamos vendiendo.
Por qué una pyme debería fijarse en quién organiza
El nombre del organizador de unas jornadas dice mucho del ecosistema, y también del tipo de empresa con la que vas a trabajar. Quien dedica tiempo a que un encuentro funcione, sin recibir a cambio otra cosa que reputación, es quien probablemente tratará tu proyecto con el mismo cuidado. Ese criterio vale para elegir implantador: conviene mirar qué hace la empresa en la comunidad, no solo lo que promete en su web. La implicación pública es un indicador difícil de falsear.
Siguiente paso
Si usted está valorando implantar Odoo, le ofrecemos la misma honestidad que pusimos sobre el escenario en 2013. Cuéntenos su empresa y sus procesos, y le decimos si Odoo encaja y cómo lo haríamos. Pida una primera consulta en nuestro servicio de consultoría.